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Desde el campo holandés una historia de ausencias 27 junio, 2012

Posted by skiken in Libros.
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Buenos y calurosos días tengan todos, hoy toca narrativa holandesa de la mano de Gerbrand Bakker y su libro “Todo está tranquilo arriba” editado por la editorial Rayo Verde este año.

Su protagonista principal Helmer es un hombre que ha vivido sus años de adulto metido en una burbuja de silencio y soledad, la pérdida de un hermano, una ocupación jamás deseada y la tirante relación con su padre le han marcado desde muy joven, cuando una personalidad interesada en lo que la universidad le puede proporcionar y la literatura en particular se ve de repente encadenada a la granja en la que nació y se crió pero que a todas luces no es su opción de vida. Muchas palabras no dichas, muchos desencuentros que se vuelven con el tiempo crónicos forjan su personalidad, su media personalidad ya que es un medio hombre al faltarle su hermano gemelo. Medio hombre con medio carácter que en un momento de lucidez con más de cincuenta años decide tomar las riendas de la casa y de la granja y hacer las cosas a su modo, su padre, el otro gran personaje de la historia, ya viejo, se ve relegado a la parte superior de la casa, junto con todo lo que ha sido la normalidad del hogar familiar, los viejos muebles, las fotos, todo lo vetusto y que recuerda el pasado. El padre de carácter imponente pasa a ser el padre dependiente y relegado a una mera presencia fantasmal (en algún momento de la narración juega sin estar muerto a ser una presencia-ausencia) y en las pocas y cortas conversaciones con su hijo se vislumbran las razones por las cuales Helmer toma decisiones que aparentemente son egoístas o desde luego no frecuente en un amante hijo.

Aparte de la historia central, se vislumbran las historias de otros personajes, no de forma directa sino más bien tangencial. Yo que no soy muy dada a las descripciones de paisajes y situaciones he de decir que en este libro no me han molestado, todo lo contrario, son la forma de entender los silencios y los vacíos espaciales, temporales y sentimentales. La soledad es también un personaje que está constante en toda la narración, marca las personalidades y es la razón del ser, del resultado y la meta final, temida o no. Los posibles amores no desvelados, la contención del deseo, los celos fraternales dan vidilla a la historia simple y llana del día a día de una granja, donde todo lo que debe estar está, funcionando como la maquinaria de un reloj donde la presencia de unos burros sin finalidad ni uso concreto son toda una extrañeza y a la vez un símbolo de las ansias por tomar decisiones, así de cuadriculada y ordenada puede ser la vida de nuestro protagonista, una vida sencilla y emotiva.

Este libro está disponible tanto en papel como en ebook, este último con un precio muy decente cosa que se agradece. También podéis leerlo en 24symbols o un extracto aqui, espero que os guste tanto como a mi. Hasta la próxima

La novela japonesa contemporánea Parte 4: La guerra según Michio Takeyama y Shoei Ooka 18 junio, 2012

Posted by skiken in Audiovisual, Conferencias.
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Buen día, continuamos con el ciclo de conferencias sobre la novela contemporánea japonesa acaecido este invierno en la Fundación Mapfre, hoy entrando en el mundo de la guerra según las visiones de Michio Takeyama y Shoei Ooka que trataron el tema con diferentes prismas donde los miedos y las mitologías de la sociedad japonesa dejan sus huellas en sus obras. Debo confesar que esta es la conferencia  del ciclo que menos me gustó pero no obstante es muy interesante. Ustedes vean el vídeo y juzguen, lo que si os garantizo es que aprender algo nuevo si que harán…

 

También te pueden interesar: La novela japonesa contemporánea Parte 1 , Parte 2 , Parte 3

Sobre soldados ancianos y brigadistas fantasmales 13 junio, 2012

Posted by skiken in Libros.
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Buen días amigos y amigas, hoy toca un poco de Ciencia Ficción de las mano de John Scalzi, autor norteamericano que ha llegado a mi por medio de un buen amigo adicto al Sci-Fi y que ha sido editado por Minotauro.

La Vieja Guardia es la primera novela de una serie de cuatro (hasta el momento) que narra un futuro no muy lejano de la humanidad. La Tierra continúa siendo un desastre, la sobre explotación de recursos y la población que no para de crecer es una realidad que marca el devenir de la humanidad en el planeta, las sociedades buscan la adaptación a los medios destrozados y entran en contacto con seres de otros mundos que ofrecen su tecnología y la posibilidad de colonizar otros planetas.

Los terrestres se ven inducidos a salir al espacio con condiciones muy estrictas, los países subdesarrollados tienen la posibilidad que la superpoblación de sus territorios sea regulada por medio de la selección grupos de colonizadores espaciales. En cambio, los países desarrollados contribuyen a los movimientos migratorios de otra forma, serán los guardianes de las colonias y formarán las Fuerzas de defensa coloniales o FDC, pero no serán hombres y mujeres cualquiera, solo son elegibles aquellos que al cumplir 75 años se enrolen en las FDC renunciando a sus nacionalidades, a su vida pasada y a la posibilidad de habitar el planeta Tierra.

Esta sería la introducción del como los humanos colonizan las estrellas, cosa nada sencilla ya que aunque se cuenta con la ayuda tecnológica de nivel superior de otras especies galácticas la humanidad como es harto frecuente no es precisamente una especie agradable de tratar por lo que está en constante guerra por planetas y sistemas habitables, destruyendo o esclavizando de ser necesario a las especies que los habitaban, si, somos una plaga interestelar según mi parecer. Nuestro protagonista, John Perry, pasa de ser un viudo que ha vivido satisfactoriamente su larga vida en algún lugar de Estados Unidos a ser un soldado más de las FDC sufriendo el shock de el primer contacto real con las otras especies, ser manipulado genéticamente para poseer un joven y mejorado cuerpo verde capaz de luchar en las nuevas guerras y aplicar en la lucha la sabiduría de sus experiencias y madurez de los 75 años que ya ha cumplido, es decir: un viejo yo con un cuerpo totalmente nuevo basado en sus genes originales pero modificados.

La historia nos hace analizar nuestra actitud como especie ante nosotros mismos y los demás, así como tocar los límites éticos de la manipulación genética y hasta donde estamos dispuestos a llegar para ganar, sobre todo ganar.

Y si a ética nos referimos  rizamos el rizo con la segunda parte de la historia,  Las Brigadas Fantasmas, el grupo de élite de las FDC que se encarga de los trabajillos sucios y menos éticos que una guerra total pueda generar. Si John Perry ya es un soldado especial, estos brigadistas fantasmas son aún más especiales ya que su conciencia del yo no existe como en el caso de los soldados de 75 años, estos en cambio son seres aún más perfectos, genéticamente humanos en gran medida pero a partir de genes se humanos muertos que nunca llegaron a servir a las colonias. Seres excepcionales, soldados con cuerpos perfectos y habilidades inimaginables que solo tienen pocos años de vida y un yo configurado por medio de sus cerebros interconectados a la medida de las necesidades de sus mandos. Guerreros de alto poder resolutivo y fácilmente descartables pero que se perciben a si mismos como humanos y se preguntan a la larga quienes son y que será de ellos aunque carecen de los escrúpulos que todos desarrollamos a lo largo de nuestra educación e interacción en la sociedad. La ética genética es borrada de un plumazo cuando la victoria está en juego, cosa que sufre en sus carnes (fabricadas) el soldado Jared Dirac hecho ex profeso para contener la conciencia de un colono que por circunstancias que han de esclarecerse se vuelve contra los intereses de la humanidad y se pasa al bando de las especies enemigas brindándoles todos sus conocimientos sobre la transferencia de conciencia entre cuerpos. Dirac ha de lidiar sobre la construcción de su propio yo sin pasado y la conciencia de un traidor que yace latente en su cerebro.

Estas novelas me han entusiasmado en la medida que no solo son curiosidades, luchas, sexo e historias de soldados, han hecho que analizara el papel de la humanidad como colonizadores de espacios, de culturas y la habilidad que tenemos como especie de destruir todo lo que tocamos cual verdadera plaga, no somos precisamente una especie bonita a pesar de tener grandes habilidades porque tenemos grandes debilidades y nos vemos mucho el ombligo.

De momento ambas novelas no solo son recomendables sino obligatorias para los lectores del género, de las siguientes entregas La colonia perdida y la Historia de Zoe hablaré cuando una alma caritativa me las preste o las pueda comprar, cosas de la economía, ya saben.

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